LA MONTAÑA EN INVIERNO

La montaña en invierno. Aguille de Midi y los DrusEn invierno la montaña del Pirineo es placentera, pero también puede ser complicada. Esto resulta evidente porque hay que andar por nieve y por hielo con todo lo que conlleva, pero resulta menos evidente por una cuestión que la hace difícil, y no es otra que las condiciones de la nieve. Saber leer antes de entrar en la montaña, si la nieve que encontraremos es mucha o poca, si hay que abrir huella, cuánto te hundirás, si va a estar muy dura con hielo incluso, si está bien agarrada a la montaña o tiene ganas de desprenderse, si se han formado cornisas… Es difícil.

 

La montaña en invierno. Cornisa en Telera

 

Si estás yendo con asiduidad y observas la meteo será menos difícil, pero si llevas tiempo sin pisar la montaña será más difícil. Y se hace complicado porque son condiciones cambiantes, incluso de un día para otro. Una pala de nieve que estaba fantástica un día, puede estar dura como la piedra al siguiente.

 

La montaña en invierno. Bajo la Norte en el Aspe

 

Para muestra un botón. Un fin de semana de invierno de buen tiempo ascendimos una montaña y nos encontramos hielo vivo en la parte final, en los últimos cien metros que desembocaban en el collado al pie de la cima. Era una pala normal que se hace casi siempre con facilidad y en la que era raro encontrar hielo. Pues el hielo estaba tan vivo que entraron los tornillos estupendamente. Nos encordamos y nos aseguramos. Un compañero tropezó y cayó precipitándose por la pendiente a gran velocidad. La cuerda lo detuvo y no ocurrió nada más que el mal cuerpo que se le quedó por el susto. Pero si no llega a ser por la cuerda y por un buen seguro, vete tú a saber…

 

La montaña en invierno. Pisco, Perú

 

Por circunstancias un poco especiales, todo el Pirineo estaba así y sus ascensiones normalmente fáciles se habían convertido en peligrosas, alta montaña invernal, por el hielo. Ese fin de semana murieron tres montañeros en diferentes zonas del Pirineo, todos por caídas en neveros. Y vete a saber cuantas personas lo habrían pasado mal.

 

La montaña en invierno. Huascaran Sur, Perú

 

Es mucho pedir que sepamos cómo está la montaña antes de entrar en ella, pero seamos conscientes de que puede estar más difícil de lo esperado e, incluso, de que nos puede pillar sin material adecuado. Si vas por una pala y te encuentras hielo vivo, no lo esperabas y no tienes cómo asegurarte, date la vuelta y vete a casa. Ya volverás. Tened bien presente, además, que lo que sea difícil al subir lo será más al bajar.

 

La montaña en invierno. Valle Blanche, Chamonix