RECOMENDACIONES PARA LAS ASCENSIONES

Estas excursiones son de alta montaña y, por ello, se deben acometer preparados y equipados convenientemente. Muchas veces transitan monte a través sin camino ninguno, con las dificultades propias del terreno escarpado, aristas con barrancos, trepadas e, incluso, algún corto paso de escalada. ¿Cómo decirlo? Si es la primera vez que vas a la montaña no hagas estas excursiones, pues se requiere un mínimo de experiencia y desenvolverse bien en estos terrenos. Pueden resultar largas y rudas, por lo que conviene ir entrenado adecuadamente.

 

Descenso del Huascarán Sur

Viva imagen del agotamiento.

 

 

 

No es solo para poder hacerlas físicamente, es, más bien, para poder hacerlas disfrutando. Si a mitad de excursión estamos ya con pocas fuerzas, no vamos a disfrutar y, lo que es peor, si nos surge un problema, un contratiempo, una pérdida de ruta…, pues necesitamos estar enteros para afrontarlo.

Se pueden hacer en invierno, pero ya sabéis que la nieve y el hielo otorgarán otra dimensión a la montaña e implicará la necesidad de equipo y conocimiento. Salvo aquellas especificadas como rutas invernales, nosotros las describimos aquí en condiciones estivales.

El verano es lo ideal porque hay más períodos de buen tiempo, los días son largos y las noches más serenas. Aunque se haga en pleno verano en la mayoría de estas excursiones serán necesarios crampones. Si transcurre por arista hay que evitar hacerla en días de viento pues puede resultar muy desagradable.

 

La Pany Haus de Riglos

Si dedicamos algo de tiempo a escalar,

ganaremos soltura en montaña.

 

 

En cuanto a la dificultad de escalada, ninguna de las ascensiones tiene dificultad técnica más allá de un corto paso de tercer grado como mucho, con buenas presas y que se puede hacer sin cuerda ni seguros. No obstante, todo depende de cada persona, de lo acostumbrado que esté a escalar y a escalar en montaña y al borde de un precipicio. Aunque no tengamos previsto escalar y no llevemos cuerda ni arnés, en este tipo de excursiones siempre es conveniente llevar un cordino de 20 m, una vaga que nos podamos ceñir a modo de arnés, un mosquetón de seguridad, un mallón que abandonar y cuatro o cinco vagas con mosquetones. Este material en su conjunto no ocupa ni pesa, y nos permitirá asegurarnos en un paso y hacer un rapel de 10 metros, con lo que nos puede sacar de un apuro (con una vaga a medida se puede hacer un arnés elemental. Digo elemental, porque sirve perfectamente para rapelar y escalar con la cuerda por arriba o para asegurar un paso, pero no es un arnés, no es adecuado para frenar una caída en escalada. Y con un mosquetón de seguridad se puede rapelar como con un descendedor, pasándole la cuerda con un nudo de doble lazo y con total seguridad).

 

Normal al Pico Urriellu o Naranjo de Bulnes

En el Pico Urriellu

 

 

Y, en caso de duda, nos atamos la cuerda, pero siempre con seguros intermedios o con el compañero atado a la roca. Si nos atamos al compañero, tenemos que estar seguros de que si se cae lo podemos parar, y viceversa, porque si no es así, es un problema doble.

Es muy conveniente llevar un mapa de la zona, brújula y altímetro por si perdemos visibilidad, y tener los ojos abiertos durante la excursión, es decir, fijarnos en el terreno, de dónde venimos, a dónde vamos, qué otros caminos hay, collados, valles, montañas, posibles refugios, fuentes, rutas de escape… y buscar todo ello, después en el mapa. Además de aprendernos la zona nos servirá de entretenimiento.

 

Vistas desde la Munia

Hay que fijarse en todo…

 

 

Si nuestra excursión abandona los buenos caminos y transcurre monte a través, pregúntate siempre qué harás si se echa la niebla, la nube… ¿Podrías regresar? Vigila siempre esa amenaza y tenla presente en todo momento. Por supuesto, atiende la meteo y cuidado con las tormentas. Conozco a quien le atravesó un rayo estando en la cima del Monte Perdido.

En el glaciar del Gran Vignemale

El cielo se puede poner así en poco tiempo en verano.

 

Si no vamos a pisar nieve, ni agua, ni barro, si vamos a andar por camino o por terreno estable, unas zapatillas cómodas y con buena suela son lo mejor. Sin duda. Incluso hay unas sandalias con suela de montaña con las que se anda fenomenal por camino. Cuanto más rígida es la bota más incómoda y mayor el sufrimiento. Un poco de rigidez viene bien en terrenos muy escarpados, media laderas herbosas o cascajeras inestables. Y una bota alta y bien rígida es lo mejor en nieve dura con pendiente. Así que hay que buscar el equilibrio en función de la excursión.

 

Collado de Petrechema

Un compañero lleva a veces botas en la mochila y anda con sandalias o zapatillas, y no es ninguna tontería. Además, así tenemos un calzado de repuesto por si surgen problemas serios, que ya nos ha pasado un par de veces. Es lo mejor, aunque supone más peso. Que el calzado nos esté justo de talla siempre es malo y, peor aún, con calor que hace dilatar el pie y, con frío que nos dificultará la circulación sanguínea y nos provocará frío.

Los tiempos que estimamos son a ritmo normal, es decir, ni andando rápido ni andando despacio. Si estimamos un tiempo de cuatro horas para una excursión, a buena marcheta bien se podrá hacer en tres horas y si vamos lentos nos puede costar cinco horas.

 

En el Petrechema

 

“No hacemos tracks ni fichas técnicas. Ni siquiera contamos los kilómetros que recorremos. ¿Qué quedaría para el descubrimiento, la aventura y la sorpresa si lo detallamos todo? Intentamos describir lo esencial para seguir las excursiones por buena ruta y sin que se malogre el día y, ya nos parece que contamos demasiado.”