Invernal RUEBA DEL BOZO (2.420 m) desde Candanchú (1.550 m). Un precioso descenso con esquís

La Rueba del Bozo es una estupenda excusa para hacer una excursión remontando todo el valle de Aspe. Al fondo del mismo se toma el Noroeste para ascender a la Foya de Aragüés, y a la cima. Es terreno fácil, y en invierno gana atractivos.

En nuestra excursión nos pondremos encima de la Chorrota del Aspe, bien desde Sansanet, o desde Candanchú por el bosque de las Hayas. Superada la Chorrota del Aspe, si miramos a las pendientes de nuestra derecha, hacia el Noroeste, veremos una gran pala de nieve, larga y de buena pendiente, que va a parar a un colladito, estrechándose en su parte alta. Es una muy buena ruta de ascensión con crampones, pero no con esquís por su pendiente, y es lo que llevamos nosotros, porque nuestra intención es bajar esquiando por ahí. La podéis ver si estáis esquiando en Candanchú, pasáis a Loma Verde y os asomáis al balcón del valle del Aspe, lo tendréis en frente. Debemos asegurarnos de que no hay riesgo de aludes, pues es una zona propensa. Y si vamos a bajar esquiando por esa pala, evidente y necesariamente la nieve tendrá que estar buena.

 

Rueba del Bozo. Acceso a Foya de Aragües

Llena del bozo y acceso a Foya de Aragüés.

Para acceder con esquís a la Foya de Aragüés, podemos encarar ya desde aquí las palas de nieve de la vertiente Noroeste de este valle, ascendiendo en diagonal hasta llegar a ella. O podemos atravesar el fondo del valle hasta su final y ascender por allí. Hay un paso que se distingue bien, porque transcurre junto a una pequeña semi cueva.

 

Rueba del Bozo. Valle de Aspe

Valle y Chorrota de Aspe. Midi D´Ossau al fondo.

Bajaremos esquiando por la vertiente que mira a Francia, en dirección al Este, directos hacia la Chorrota del Aspe y arrimándonos, poco a poco, al barranco de la derecha, hasta dar con el colladito en donde empieza nuestra pala. Esta parte de la montaña es fácil que no tenga buena nieve para esquiar (algo muy común en montaña). Es fácil que esté dura, o costra, o venteada… Así que, generalmente, hará falta un buen nivel de esquí para su descenso. Siempre se puede bajar andando, si la pala final merece la pena.

Al asomar al colladito había un pequeño muro de nieve que destrepamos fácilmente e, inmediatamente, nos pusimos los esquís. El descenso es tan bueno, por longitud, anchura y pendiente, que lo hicimos de una tacada en amplios giros, exprimiéndolos hasta que al final el llano ya te lo hace imposible. Miré atrás, y resultó que mi compañero había hecho todos mis giros a la inversa, marcando así unos estupendos ochos en toda la pala desde arriba hasta abajo, me reí un rato a gusto. Si vas a dejar una huella en la montaña mejor que sea elegante, ¡claro que sí!

Una buena opción para la vuelta es, en vez de destrepar la Chorrota del Aspe, remontar las cuestas de la otra vertiente del valle hasta alcanzar la entrada a Loma Verde, y de ahí a Candanchú.

 

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